Pues ahí van las primeras letras de este blog.
Mascullado desde hace algún tiempo, hoy empieza a tomar forma.
Queda aquí, pues, para que tres de mis mayores aficiones queden registradas, que desde que llegué a los cuarenta, las cosas se me olvidan y, de esta manera, puedo refrescarlas, disfrutarlas y conservarlas.
Para mí y para quien quiera leerlas.