El sitio donde comimos ayer merece un artículo para el sólo. Despues de visitar el Monasterio de Moreruela nos dirigimos hacia Casa Pepa, en Ferreruela de Tábara.
Aquí llegas y te asustas. Piensas que no va a haber sitio, seguro. Los coches se amontonan en la puerta...y qué coches. Entras, preguntas, timidamente, en la barra y el chico te dice: "Ahora sale mi madre y te cuenta". Sale Pepa, echa un vistazo al comedor y te da a elegir, o esperamos o comemos en el bar. Tenemos hambre, para variar, y elegimos sentarnos en una mesa cerca de la barra.
Sólo nos preguntaron que queríamos de beber, el resto vino solo. Fabada y patatas con manitas de cerdo, de primero. Y de segundo, a elegir entre chuleta de ternera o cordero asado. Somos dos, uno de cada. Acompañamos con un vino de Toro, que le iba que ni pintado a esos sabores fuertes y contundentes. 
Para postrear: Crema catalana, arroz con leche, bien de canela y bizcocho relleno de crema. Y de remate, café de puchero, que mira que me gusta.
Todo muy rico y muy casero. Pepa y compañía, encantadores. El restaurante, lleno hasta la bandera, allí no paraba de entrar gente y no salía nadie. Y todo por 40 €, los dos. ¿Es para volver? Síiiii.
Casa Pepa está en la Plaza Mayor de Ferreruela de Tábara (Zamora) y su tfno. es 980 59 10 54
Tags: cacerolas, castilla y león
Yo comí recientemente en Casa Pepa (Mayo 2010) y lo recomendaría a cualquiera. Por 22 por persona nos sirvieron:
ENTRANTES: Pulpo y ensalada de bacalao ahumado con pimientos rojos.
PRIMEROS: Judiones (no te imaginas cómo están, para mí lo mejorcito de la comida) y un guiso de patatas.
SEGUNDOS: Chuletón y cabrito o cordero asado (no recuerdo muy bien lo que era) acompañado de una buena ensalada mixta.
POSTRES: Arroz con leche, crema catalana y lo mejor (qué pena no tener más hambre) un bizcocho esponjoso, buenísimo y rellenito de cremita.
Cáfé de puchero o a elegir, pan, agua y vino. Por cierto que en nuestro caso pedimos un buen vino de Toro (ya no tan barato y al parecer entró todo en el precio)
Y todo ello a repetir cuanto quieras pues muy amablemente te ofrecen sin problema.
Inconvenientes: NINGUNO, un poquito de auto control porque sales como en las bodas!!!!
Ayer comimos en casa Pepa, la comida muy buena, ningún pero, la comida digo; el trato, un cero, sí, un cero. Nada más llegar y antes de sentarnos nos dice la Sra. Pepa que el café no nos lo va a servir en la mesa, vale pues lo tomamos en la barra (imposible al salir, menudo jaleo). Nos pone las perolas de rigor y al momento viene una camarera y nos las va a llevar, le tenemos que decir que todavía estamos comiendo, así hasta tres veces nos las quiere llevar. El problema radica en que, si sólo puedes atender a cincuenta personas, por ejemplo, pues atiendes a cincuenta; no quieras atender a cien por ser Semana Santa y aprovecharte del barullo, deja que la gente coma tranquila. Prisas, muchas prisas, tenedores por el suelo, etc. Es una pena que una comida tan buena, no esté de acorde con el comportamiento y los modales de la dueña, lo siento pero salimos muy decepcionados. La comida es para disfrutarla, no para tragarla y, a eso nos obligaron ayer. Ay! las prisas. Un saludo.
he estado leyendo vuestros comentarios y por lo que veo la comida es genial, me han invitado para el viernes unos amigos y espero disfrutar tanto como vosotros...
habia alguien que preguntaba por sitios parecidos para comer por la zona, yo sin dudarlo tengo que recomendar a los amantes de la carne los siguientes sitios:
restaurante hermanos matellan, en rabanales, ternera de aliste, insuperable. dispone de carniceria por si quieres intentar sus hazañas de cocina en casa....
restaurante casa alfonso, en san vitero, otros genios de la ternera. atencion especial a las mollejas. el resto, igual de bueno.
a los amantes del cordero a la brasa, les recomiendo un paseo por grisuela y una parada en casa catalina, cerca de la iglesia. con las mollejas y el cordero puedes disfrutar lo que no esta escrito.... palabra.
hay muchos mas sitios recomendables por la zona... peor yo destacaria esos sobre todo...
Estuve en un bautizo y aquello fue increíble. Recordarlo todo es imposible, desde las raciones a las ensaladas. Todo soberbio en cuanto a sabores y calidades. Al ser ese tipo de celebración no probamos los platos de cuchara, pero mi marido y yo quedamos en volver para dar f de lo que aquí se cuenta porque del resto ya constatamos el nivel de la cocina de esta señora. Sabe a comida de verdad, sin florituras. Y por cierto, me recuerda a esos menús asturianos de bar de barrio con 3 platos y postre, y que van de los 7 a los 10 pero de los que sales directo a un sofá. Bendita costumbre de poner el puchero en la mesa.