...o estuche de silicona para cocinar.
Me encanta cocinar en
papillote, y cuando vi este artilugio en el escaparate de Villanueva, una de mis ferreterías favoritas de Valladolid, me enamoré al instante. Soy más bien tacaña, sobre todo conmigo misma, y pense que era otro caprichito que ahí se iba a quedar.
Un par de semanas después, Jucha apareció con un paquete rectangular.
"Toma, es un regalo"-dijo.
"Pero ¿Por qué?"- dije yo.
"Por nada en especial"-contestó. Y es que Jucha es así de encantador.
Lo he usado un par de veces desde entonces, una vez hice unas pechugas de pollo y otra salmón. Las pechugas muy jugosas y el salmón perfecto, sin nada de grasa extra, como a mi me gusta, y conservando todo su sabor, como nos gusta a todos.
Sólo una pega, es un poco pequeño para dos raciones. Con el pollo no pasa nada, se solapa, y como es duro sale muy bien. Pero los filetes de salmón se decuajaringaron* un poco al sacarlos.

Conclusión: Es mejor tener dos. No son listos éstos de Lekué...
* Siempre he dicho
descuajeringaron, pero, por lo visto, es incorrecto. "No te acostarás, sin saber una cosa más".
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