Mis cuñados, Gecha y Carza, tienen dos
teckel de pelo duro. Esta raza, pese a su pequeño tamaño, está poseida por una gran fuerza, que les da una vitalidad desbordante y una gran energía. Ocupados en la complicada labor de cansar a dichos
elementos, mis cuñados han conseguido aprenderse todos los caminos cercanos a su casa por los que no transitan vehículos de motor y por donde sus
teckel pueden corretear alegremente hasta la extenuación.
El domingo por la mañana nos apuntamos a su paseo reglamentario y recorrimos una parte de la pista que une el término de Las Rozas con Colmenarejo.
Llegamos al Merendero del Rio Chico en coche y allí empezó el paseo. La pista viene indicada como Vía Pecuaria de esta manera:
Mola la vaca ¿verdad?
Hugo y Capitan salieron despavoridos
a la primera de cambio y nosotros detrás, más tranquilos.

El camino empieza con un pinar para ir cambiando a encinar con jaras, romeros, cantuesos... según se va subiendo. El caso es que todos ellos, excepto el romero, están en flor, a él le toca más tarde. Poder ver este fenómeno es un lujo ya que la jara tiene una floración corta, que apenas dura un par de semanas, si no viene antes un viento y se la lleva.



Un arquitecto amigo dice que la flor de la jara es como el papel de fumar, y a mí me encanta esa comparación.
Pero más curiosa aún es la floración de la encina.
¡Ah! ¿Pero tiene flores? Pues sí, discretas y sencillas, y envuelven al arbol en un curioso resplandor dorado en esta época.
Olorosos romeros y tomillos, y el cantueso en su esplendor.

La naturaleza, a pocos kilómetros de la gran ciudad que me mata... Pero que no deja de estar presente.

Conversación tranquila sobre la vida y sus cosas, esfuerzo moderado y reconfortante, y risas provocadas por los dos
chininos*, que se creen que son
guarros, jabalies digo.

Y retozan en la charca ante el espanto de Gecha.
Llegamos a casa de mis cuñados a las cuatro y pico y seguimos disfrutando con un aperitivo tranquilo, una rica comida y la siesta.

Salimos para Valladolid a las ocho de la noche, con la sensación de haber pasado un día estupendo.
Queda pendiente el resto de la pista, con la llegada a Colmenarejo, pero eso ya para otra vez.
*Chininos: Perros.
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