martes, 06 de mayo de 2008

Rincones de Valladolid

El viernes pasado, nuestros amigos Marlo y el Abuelo nos hicieron una visita. Marlo asistía a un Congreso en la facultad de Medicina y yo estuve paseando con el Abuelo, durante la mañana.

Aunque Jucha y yo llevamos ya más de cuatro años aquí, y conocemos bastante bien la ciudad, siempre hay algún rinconcito que se te escapa.

Tras rodear la Antigua, llevé al Abuelo a ver la fachada de la Antigua Universidad, que es una joyita. El interior de este edificio ha estado en obras y yo nunca había entrado, o sea que aprovechamos para hacerlo.

La pared que rodea el patio interior está revestida por un precioso friso de azulejos.

Friso

Y la potente escalera de marmol se ilumina con unas coloristas vidrieras.

          Escalera

Bonito lugar para recibir e impartir clases.

Seguimos con el paseo, recogimos a Jucha y a Marlo y comimos muy rico cerca de la Plaza Mayor.

Allí hicimos esta foto, para la posteridad:

En la Plaza Mayor

Nos pusimos al día de nuestras vidas respectivas y ellos nos prometieron volver, con más calma, que se nos ha hecho corta la visita y en Pucela hay mucho que ver...

¿Cenicero?

Tags: Vericuetos, chascarrillos

Añadir comentario


Polita, me encantan tus relatos...no te has plantadonunca esbrir un libor sobre vericuetos...?

La última foto buenisima...es un cigarro lo que hay encima de la naranja...?

Lo pillas todo...sensibilidad a flor de piel


Lo es, lo es... en suspensión. Ya escribo relatos de vericuetos. Aquí, y me encanta.


Ahora que leo de nuevo mi comentario veo que no está muy bien escrito se me amontonan las letras...Muchas risasPodrias editarlo y corregirlo...es que hace daño a la vistaSonrisa Gigante
Gracias.


Pues tendría que borrarlo completo... y me da pena. Sonrisa


Polita, esos azulejos son del siglo XVI a lo mejor ya lo sabías. Por esa escalera subí yo por primera vez a mi despacho en la Universidad de Valladolid (Letras estaba alli antaño).


La escalera da de frente a una sala (con un gran crucifijo en el dintel, ¿la viste?) en la que opositamos tanto Juan como yo, bueno con varios años de diferencia, je. Y al salir de dar clase siempre veía esos hermosos azulejos ¡Qué buenos recuerdos!