Nuestra sobrina Laucha nos trajo de Roma unos quesos. Un
parmesano, un
provola y un
pecorino. Del primero y el último nos contó que los italianos no los tomaban en tacos o en lonchas, como nosotros, si no rallados.
Hoy, mientras preparaba la comida, he puesto
un cuadradito de pan guasa 24 fibra* a tostar y encima he colocado
una loncha de trucha ahumada,
un trozo de pimiento rojo asado y he rematado con
unas lascas de pecorino.

El sabor ligeramente salado del pecorino levanta el pimiento, y le va genial a la trucha.
Ahora nos queda investigar que se hace con el provola...¿Provolone?
*Pan guasa 24 fibra
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