Ya conté
aquí que en
casa, cuando nace un bebé se planta un arbol y que los ciruelos
pisardi que se plantaron cuando nacieron mis hermanos, Anco y Alco, estaban cuajados de ciruelas, por primera vez, esta primavera.
Este sábado hicimos nuestra primera cosecha, más bien escasa, ya que la hemos compartido con algunos
visitantes, que campan a sus anchas por allí.

Son pequeñas, no muy dulces, incluso algo ácidas, al final, pero a mí me han sabido de ricas... Como todo lo de casa.
Este verano plantaremos dos árboles más.
Un arbol del amor (
Cercis Siliquastrum), para Gloco, que nació el 14 de febrero y es la pequeña de Anco y Blago. Las hojas de este arbol asemejan un corazón y de ahí su nombre común, tan apropiado para una niña que llegó el día de San Valentín.
Y otro para Pipa, que nació hace tres días, el 8 de junio, y es hija de Maco, mi prima, y Pipo. Muchas felicidades, tenéis una niña preciosa.
¿Qué arbol os gustaría?
Estoy segura de que van a ser unas niñas muy felices, ya que tienen unos padres estupendos y unos tios geniales que les plantan árboles...
Hola Pipa, bienvenida ¿Quieres ser mi amiga?Tags: Chascarrillos