El jueves, 12 de junio, Jucha ha cumplido 41 tacos. Como se levanta más temprano que yo he dejado parte de sus regalos junto al desayuno, para que comenzara el día con una buena sonrisa.
La violeta africana ha dado su primera flor, y es para él.
Luego hemos comido juntos.
En su casa es tradición poner el plato favorito del cumpleañero, en este caso gazpacho y salchichas, pero yo tenía ingredientes para un cocido montañés, y he pensado que sería un buen momento para hacerlo, el tiempo todavía acompaña.
Y el cocido montañés también está entre sus platos favoritos.

Ha soplado una vela,
¡qué fallo el mio!

Pero lo ha solucionado bién, y es que Jucha es hombre de recursos...
Y por la noche hemos ido a celebrarlo con nuestros cuñados, Ancha y Lolmo, y los sobrinos, Tachenko,
en este blog el que tiene mote se lo queda..., Laucha y Micha.
Por recomendación de mi amiga sol-iris hemos probado "Sabor a Brasil", en donde te ofrecen todo tipo de carnes a las brasa, que llaman
rodizio, y un buen
buffet de ensaladas y algunas cosas más.

Cosas como música en vivo, genial...
No bebió ni una gota de agua en un par de horas, mi cuñada Lolmo llegó a pensar que cantaba en
play back...
Salimos muy contentos, como corresponde a un cumpleaños.
Y es que la buena compañía lo es todo, y para Jucha, la familia, además, es muy importante.
Cuando nos fuimos a dormir, cansados, yo no pensé que 41 años eran muchos, ni pocos, ni que a mí me llegaran en septiembre.
Pensé que casi la mitad de ellos la hemos vivido juntos, y que cada año que pase esa proporción va a ser cada vez mayor.
Que habrá un momento en el que casi no recuerde los años en los que no tuve a Jucha a mi lado.
Y eso me gustó, ya que su presencia es lo mejor de mi vida y cuanto más ocupe más feliz seré.
Tags: Chascarrillos, chiringuitos