miércoles, 16 de julio de 2008
Olivares andaluces
El viernes por la mañana salimos para Málaga.
No se si es por que normalmente tiramos para el Norte, pero el paisaje andaluz llama poderosamente mi atención y hace que me embelese contemplándolo.
Desde Despeñaperros los olivos se agolpan a ambos lados de la autovía.

Discurren en ordenadas hileras, subiendo por lomas y montes, salpicados por blancos cortijos y almazaras, que llenan el aire de ese olor a aceite crudo tan penetrante.

En esta época están frondosos. Y atravesando Jaén y Granada llegan hasta los Montes de Málaga.
No se si es por que normalmente tiramos para el Norte, pero el paisaje andaluz llama poderosamente mi atención y hace que me embelese contemplándolo.
Desde Despeñaperros los olivos se agolpan a ambos lados de la autovía.

Discurren en ordenadas hileras, subiendo por lomas y montes, salpicados por blancos cortijos y almazaras, que llenan el aire de ese olor a aceite crudo tan penetrante.

En esta época están frondosos. Y atravesando Jaén y Granada llegan hasta los Montes de Málaga.
Tags: Vericuetos, jaén, granada, málaga, andalucía

