Jueves, 11 de septiembre de 2008
Lunes 25 de Agosto, llegó la hora de volver.
Salimos temprano para Noja, ya que queríamos parar en algunos sitios.

Me hizo gracia que la recepcionista-camarera-cocinera del hotel de Otur, donde nos alojamos, se despidiera de nosotros con un "hasta el Año que viene"... ¿Tanto se nos notaba, lo bien que lo habíamos pasado?

Nuestra primera parada fué en Cabo de Peñas, en donde los rayos del sol de la mañana volvían el mar plateado.



Es el punto más septentrional de Asturias, el Norte del Norte...



Su faro alumbra a los marineros desde 1852, alcanzando las 41 millas, con buen tiempo, y las 18, con bruma.



Seguimos camino y nuestra siguiente parada fué en Gijón.
Señorial y moderna, la segunda ciudad de Asturias lucha por arrebatarle importancia a la capital, Oviedo. Y en esa lucha embellece.




La Plaza Mayor, la playa de San Lorenzo, el Puerto...

Todo lo recorrimos en la empecinada búsqueda de la cafetería-heladería Islandia. Para poder probar el helado de sidra y el de fabada, que hace unos años oimos alabar en un "España Directo".



Del de fabada apenas quedaba una cucharadita, que probó Jucha. Pero cayó un cucurucho de sidra. Y nos llevamos, que traíamos neverita, medio litro para casa. Y de tarta de Gijón, que también estaba muy bueno.

Compramos algunas camisetas de regalo: "Asturias ó trabajas"... Unos quesos de La Figal, un ahumado y uno de cabra. Nosotros y nuestros quesos.

Y para Noja.


Tags: Vericuetos, cacerolas

Publicado por talipo @ 12:55  | Vericuetos
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