Este verano, con tanta salida y entrada, da la impresión de que se me ha olvidado cocinar, y casi...
Regalo de mi madrina, Titi, para nuestra casa de veraneo, fué una estupenda
olla-sartén-nosequé, eléctrica, de gran tamaño, que cuando vi por primera vez pensé que era otro trasto inutil. Y nada más lejos de la realidad. Cocinar en ella para más de cuatro, que es lo habitual en Noja, es una gozada.
Fuimos a por unas rodajas de bonito y nos trajimos de marrajo, un pez que nunca había probado y que llaman
el cordero del mar. Y debe de ser por lo manso, y por lo soso, ya que de no haber sido por el acompañamiento...

Pongo
dos cebollas grandes picadas en la supersartén con
un buen chorretón de aceite de oliva, cuando estén doradas añado
dos dientes de ajo fileteados, dejo pochar. Agrego
una lata grande de tomate pelado y troceado. Tapo la supersartén y dejo durante 20 minutos, a Tª media.
Salo y añado las
cuatro rodajas de marrajo. Acomodo entre el sofrito y doy la vuelta cuando se hayan puesto blancas.
Apago la supersartén y dejo terminar de hacer, al calor, bien tapadas.
Sirvo con
perejil fresco picadito.
¡Qué invento la supersartén!
Tags: Cacerolas, artilugios, pescados