Mi?rcoles, 26 de noviembre de 2008
El Puerto de Santa María- Cádiz - El Puerto de Santa María

Así es como empezamos nuestra visita a la ciudad de Cadiz.



Acompañados, de nuevo, por Lurron y Julo, en el catamarán que cruza la bahía.

           

La impresionante catedral nueva nos dió la bienvenida. Y empezó el callejeo.

La zona antigua de Cádiz es perfecta para recorrer andando. Calles estrechas que aún conservan ejemplos vivos de comercio tradicional.

           

Un mercado en plena ebullición.



Símbolos de la alegría por su equipo de futbol, y de su ascenso a primera en esta temporada.

    

Patios añejos, en edificios señoriales.

           

E iglesias imponentes, como el Oratorio de San Felipe Neri, al que el Maestro Pedro Afanador reconstruyo, tras el terremoto de Lisboa de 1755, la hermosa y limpísima cúpula elíptica, que da techumbre al edificio.

            

En su interior también hay buenos ejemplos de imaginería, y una Inmaculada de Murillo, que está considerada como una de las mejores obras del pintor

           

Los preciosos miradores me recuerdan a los de mi querido Santander.



Y todos nos sorprendimos con cierta mascota, de paseo por la calle.



En los parques, que guarnecen a Cádiz del mar, hay espectaculares ficus.

           

De gruesos troncos ramificados, que contrastan con los vivos colores de los azulejos de sus bancos.

           

Paramos a tomar unas tapas en el Veedor...



Y en El Balandro.

Y continuamos el paseo. Las calles estrechas desembocan en bonitas plazas, muy arboladas.



Unas más chicas, otras más grandes...

Y al final, a ambos lados: el mar.



Brillante, con el Cádiz moderno al fondo, creciendo todo lo que la estrecha lengua de tierra que ocupa le deja.



Al otro extremo el castillo de San Sebastian. En donde, según las fuentes clásicas se encontraba el Templo de Kronos, y ahora se asienta el Faro.

Otro templo, pero esta vez de los carnavales, es el Gran Teatro Falla. ¿Verdad, Navahita?

           

En donde se celebra todos los años el Concurso de Agrupaciones del Carnaval. En sus modalidades de chirigotas, comparsas, coros y cuartetos. Toma ya...

Atardeciendo, paramos en una placita pequeña a tomar un café, amparados por un preciosa iglesia.



Y en "la tacita de plata" fué oscureciendo, y se tornó dorada.

           





Mil gracias, Lurron y Julo, por dedicarnos el día, por enseñarnos este Cádiz precioso y por ser como sois.











Tags: Vericuetos, cádiz, andalucía

Publicado por talipo @ 13:40  | Vericuetos
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