Hace
mil años que no publico un artilugio, y será porque mi cocina no está llena de ellos...
La
Clay Cooker, ó
Romerkoptf, ó pollera, como le llamamos en casa, fué un regalo de boda de Quijus.

Al principio le dimos mucho uso, hacía unos pollos asados sabrosones que salian muy jugosos, sin nada de grasa.
Pero a Jucha le empezó a dar un poco de
repelús el tema del pollo, con sus alitas, sus muslitos, su caparazoncito... En fín, tanto huesillo y tendón, por ahí suelto. Y la pollera quedó un poco olvidada en lo alto de un armario de la cocina.
Sin embargo, hace unos meses descubrí la receta del pan en Pirex, y tras algunas pruebas, el pan empezó a crecer tal barbaridad que levantaba el cuenco de mi Pirex. Total, que decidí hacerlo en la pollera.

Y ella volvió a salir a la palestra, de nuevo.
La uso todas las semanas, y aunque es
tocha, si encajas el cuenco dentro de la tapa, no abulta tanto...

Tags: Artilugios, cacerolas