Viernes, 27 de marzo de 2009

Hace unos días, ksoyo, una amiga del foro Las Mujeres de Verdad tienen Curvas, comentaba el experimento que el Washington Post había realizado en el metro de la ciudad.

 

Contaba como el famoso violinista Joshua Bell, que un par de días antes había llenado un teatro en Boston, con entradas que rondaban los 100 $, se situó en una estación del metro, a una hora temprana de la mañana, y tocó su violín durante 45 minutos.


 

Interpretó seis composiciones de Bach, consideradas de dificilísima ejecución.

 

Apenas unas cuantas personas, de los cientos que transitaron por allí, se pararon a escucharle. Y durante breves segundos. La mayoría niños…


 

Eso sí se sacó 30 dólares. Con 120.000 audiciones más le llegaría para pagar su violín…


 

Se me plantean dos hipótesis para justificar semejante despropósito:

 

1-  El tiempo manda. Seguro que el 100% de las personas que pasaron por esa estación durante ese rato iban a algún sitio predeterminado, con un horario fijo de entrada. No tenían tiempo para pararse, ni unos minutos. Pasaron por delante sin, ni siquiera, oir a Bell.

2-  El dinero manda. Lo gratuito no interesa. Cómo no hay que pagar por ello carece de calidad.



 

La primera me hace plantearme la cantidad de cosas que se pierde la sociedad en la que vivimos por la falta de tiempo. Vamos deprisa de un lado a otro, se nos pasan las semanas volando y no vemos lo que ocurre a nuestro alrededor.

Kierkegaard ya dijo, a mediados del siglo XIX, que “la mayoría de los hombres buscan el placer con tal apresuramiento, que pasa de largo por su lado”

 

Y la segunda excusa me dice que no se valora lo que está ahí, simplemente. Por lo que no hay que pagar una entrada para ver…y apreciar. Afortunadamente pertenezco al grupo, que desconozco si es pequeño o grande, que sabe disfrutar con esas pequeñas y grandes cosas que la Naturaleza nos ofrece de forma desinteresada, que la Historia nos ha legado, o que nuestros Semejantes nos ofrecen, a diario.


 

Por eso ayer por la tarde me fui a dar un paseo, a fotografiar los castaños de Indias que rodean mi casa y que todas las mañanas ojeo, apresuradamente.


 

A recoger, con la cámara, cómo van brotando, unos más diligentes, otros más cansinos…




A observar como van desplegando sus hojas, que se abren lacias, temblorosas como las patas de un ternero recién parido.



Sin embargo, casi seguro que yo no me hubiera parado a escuchar a Bell en esas circunstancias, sobre todo antes, cuando vivía en Madrid. Cuando iba corriendo a todas partes para llegar tarde.


 

Por otro lado mi cultura musical es bastante somera y me guío por el gusto, me complace ó no me complace. Y dudo si lo hubiera oído, aunque me gusta pensar que sí… y qué me hubiera parado a escuchar.


 

 

 

 


Tags: Chascarrillos

Publicado por talipo @ 12:30  | Chascarrillos
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Comentarios
Publicado por carrachina.
Viernes, 27 de marzo de 2009 | 23:02
Me ha gustado mucho tu interpretaci?n, pues yo pienso lo mismo mucha gente no da importancia a lo gratuito y a el arte en si. Y es que todos tenemos mucho que dar y mucho que aprender, pero sobre todo a parar el tiempo.
Sin prisas todo es m?s bello.
Publicado por Invitado
S?bado, 28 de marzo de 2009 | 21:22
Te felicito por tu blog. La ruta de los pantanos y Monterrei me han traido muchos recuerdos, unos de diez a?os atr?s y otros de bastantes m?s...Aqui, muy a nuestro pesar, no podemos permitirnos esas andanzas...
Juan Carlos, Isla de Mallorca.
Publicado por talipo
Martes, 31 de marzo de 2009 | 10:13
Bienvenidos a este blog, me alegro de que os guste, y de que me lo cont?is...

besotes de polita!!!