Viernes, 17 de abril de 2009
El Viernes Santo pasa de largo, sin más méritos que el de habernos comido media lubina de seis kilos en Los Peñones. Entre los cinco. Vigilia, sí. abstinencia...nanay. Demasiada lluvia. Mucho frío.

Por la tarde Ingolo se acerca a Noja, desde Santander, y cenamos con él.

El día anterior mi madre ha puesto a remojo en agua fría 1 kilo de frejoles, ó fréjoles. Y se pasa la mañana en la cocina, preparándolos
a su manera.

Los escurre bien y los pone en la olla a presión con una cebolla troceada en gajos grandes, cuatro dientes de ajo muy picaditos y un buen chorretón de aceite virgen extra. Cubre con agua, y tapa la olla. Cuando el pirindolo ha subido, 15 minutos de reloj y apaga. Y los deja hasta el día siguiente sobre el alfeizar de la ventana de la cocina.

El sábado por la mañana se ha levantado, pizpireta, y ha puesto una cazuela grande, llena de agua, a hervir.  Cuando el agua borbotea alegremente echa un kilo de arroz, remueve y deja cocer, hasta que el arroz está en su punto. Entre 9 y 12 minutos. 

Depende del agua- me dice.

Cuela el arroz, lo pasa bien por agua fría y deja, el resto de la mañana, escurriendo.

Según se va acercando la hora de la comida se dirige, otra vez, a sus fogones. Se coloca el mandil, coje la olla con los frejoles y la posa sobre el fuego. Allí le añade 3 cucharadas de harina de garbanzo disueltas en un poco del agua de hervir los frejoles, una lata de tomate troceado y sal.  Remueve con mucho cuidado, para que los frejoles no se deshagan.

Deja a fuego lento que se vaya calentando y espesando.

Mientras prepara la salsa: Separa cuatro cucharadas de frejoles y las pasa por el pasapures, le añade un bote pequeño de pimientos del piquillo troceados y un par de cayenas. Coloca en la salsera. Me confiesa que el líquido de los pimientos lo ha añadido a los frejoles, que cuecen suavemente. Y que la salsa quedó poco graciosa, que una cayenita más le hubiera
venido al pelo...

Y se pone con el arroz: Baña el fondo de una cazuela grande con aceite de oliva, echa el arroz, en frío, por encima, añade sal y ajo en polvo, remueve y pone a calentar suavemente, durante unos diez minutos. Remueve muy de vez en cuando...

Cuando ya estamos los doce en casa, metemos la salsa en el microondas durante un par de minutos, llenamos dos moldes con el arroz, los colocamos en dos fuente de servir y pasamos los frejoles a una bonita sopera.

Son los Moros y Cristianos de Chuny, a petición popular.

-¡¡¡A la mesa!!!



Una vez servido quedan así de bonitos y están de ricos...



Para acompañar se basta y se sobra con una ensalada de productos del terreno..., la lechuga y la cebolleta de aquí y los tomates raf de Almeria.
¡¡¡Viva la globalización interna!!!

Heladitos variados de postre, cafés, infusiones y licores, muchos licores.

    

También hay puritos canariones.



En la CV da gusto comer. Pero no nos levantamos de la mesa hasta las cinco de la tarde, ó más...







Pipa hace ya horas que comió.






Mamá. ¿Hoy no meriendo?





Umhh, aquí viene mi potito...

















Tags: Cacerolas, legumbres, arroz

Publicado por talipo @ 12:00  | Cacerolas
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Comentarios
Publicado por MACO
Viernes, 17 de abril de 2009 | 16:24
?Qu? ricos los frejoles! y ?qu? mona est? mi ni?a!.
Gracias guapa
Publicado por MACO
Viernes, 17 de abril de 2009 | 16:26
?Qu? ricos los frejoles! y ?qu? mona est? mi ni?a!...
Gracias guapa...
Publicado por MACO
Viernes, 17 de abril de 2009 | 16:27
Diiigoooo!!! Perd?n a salido por duplicado. Besos