Martes, 21 de abril de 2009
Misa de una en San Pelayo de Cicero.



Es la parroquia de verano de Conar, y a ella y a Alco les gusta oir misa aquí cuando vienen a Noja.

Este precioso prau les vió salir, ya casados, rodeados de familia y amigos, un ocho de septiembre, de hace dos años.



La iglesia fué construida a mediados del s XVI, según un proyecto de García de Arredondo, destacando las bóvedas de crucería, por su sencillez.

     

El importante Retablo Mayor, es uno de los mejores ejemplos de tardorromanismo montañés y está recientemente restaurado.

     

En su piso medio destaca la figura de San Pelayo, patrón de Cicero, del escultor Juan de Palacio.



San Pelayo, un joven gallego de 14 años, murió a causa de su integridad cristiana.

Apresado tras la batalla de Valdejunquera fué encarcelado en Córdoba, durante 4 años, y martirizado hasta la muerte sin renunciar a su fe a manos de Abderraman III, quien, además, requirió sus favores. Pelayo se los negó y para muchos es símbolo de castidad cristiana.



Durante la restauración del Retablo Mayor apareció este fresco, que se conserva en una de las paredes del transepto.

Era muy habitual pintar un retablo en la cabecera del templo, mientrás se elaboraba el definitivo. Pasaron más de 50 años entre uno y otro...

    

Blondas de encaje y calas adorna la iglesia.

En el exterior San Pelayo tiene un aspecto macizo y sobrio, sin más adornos que las bolas de estilo herreriano que rematan su campanario.



Frente a ella se levanta esta graciosa casona de indianos fechada en 1929.



Y al lado está el Bar de Remi.



Con una agradable y soleada terraza.



Rodeada de plantas en plena floración.

     

Remi tiene una excelente fama por sus cócteles y combinados, y por la ciudadosa presentación con que te los acerca a la mesa.



Trás tomar allí unas cervecitas con Japar y Fuuha, los encantadores tíos de Conar, y ponernos al día sobre sus vidas* y las nuestras, nos tomamos un picoteo, ya en Noja. 

Y fuimos partiendo, cada uno hacia su casa, unos para Madrid, otros para Valladolid. Con un regusto bueno, por lo que habíamos disfrutado los unos de los otros.




* Japar tiene un blog: "Tres Foramontanos en Valladolid" que me resulta muy interesante de leer.
Además de artículos de opinión y experiencias actuales, Japar se remonta a los tiempos en los que vivió en la ciudad en donde yo lo hago ahora y me encanta reconocer los lugares en donde él jugó, estudió y fué feliz.






Tags: Vericuetos, cicero, cantabria

Publicado por talipo @ 11:49  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Adormidera
Martes, 21 de abril de 2009 | 23:39
Me l?o un poco con los nombres de tus acompa?antes, pero, como en algunas novelas, s?lo dejo que me suenen, sin querer apresarlos y contin?o el paseo al lado de conocidos extra?os.
Vuelvo a casa con pena yo tb y sobre todo con ganas de repetir. Besos
Publicado por Solmar
Mi?rcoles, 22 de abril de 2009 | 14:09
Muchas risasMuchas risasMuchas risas Es verdad, a m? me pasa lo mismo ?lo de los nombres es un jaleo...!
Publicado por talipo
Mi?rcoles, 22 de abril de 2009 | 14:55
Entiendo que Adormidera est? un poco perdida..., pero t?, Solmar...si los conoces a casi todos...

Besotes para las dos!!!