Jueves, 14 de mayo de 2009

Otra vez, por motivos profesionales de Jucha, me enrolo con él en un viaje express.

Pero si me proponen pasar una noche en Sevilla no voy a decir que no...

Llegamos a las 6 de la tarde el lunes, y nos alojamos en el Hotel Ciudad de Sevilla, de la cadena AC. Un palacete de finales del XIX...



Con un interior totalmente remozado, muy vanguardista.



Sorprende la entrada.

Nos registramos, subimos a la habitación, ducha rápida yo y baño en la piscina Jucha.

Zapato cómodo y paseo hasta el centro.

La avenida en donde está el hotel desemboca al lado del Parque de María Luisa. Con un impresionante arbolado, me quedo con las palmeras de grandes alturas.



Hay tantas cosas que quiero enseñarle a Jucha...



Le encanta la Plaza de España. Con sus bancos dedicados a cada provincia.



El nuestro está en restauración y tiene un panel delante, pero da el pego...



Insisto en entrar a ver la que fué Fábrica de Tabacos. Un edificio precioso con potentes escaleras en el vestíbulo.



Y un hermoso patio central en donde se respira la vida universitaria, que ahora lo llena.



Los azulejos de los muros que lo rodean se encargan, sin embargo, de recordarnos su uso primitivo.



Seguimos caminando y llegamos al punto de Sevilla que todo el mundo, venga de donde venga, visita.



Jucha dice que no le impresiona, pero en su brazo se le erizan los pelitos...



Pegada a la maravillosa catedral gótica, se levanta La Giralda.



100 metros de ladrillo rozan el cielo.

Pocas personas conocen el porqué del curioso nombre de este alminar reconvertido en campanario. Pues viene simplemente del Giraldillo, la escultura que culmina la torre y que es una veleta, y gira... Por cercanía, la gente empezó a llamarla la Giralda y por ese nombre es internacionalmente conocida.

Por delante de la catedral se extiende el precioso Barrio de Santa Cruz, mi favorito en Sevilla.



Aun conserva algunos comercios tradicionales, entre las tiendas de souvenirs.



Patios deliciosos.



Y calles recoletas que te llevan, invariablemente, a la Plaza que le da nombre.

Sevilla, además, es la madre de los tópicos de lo típico.



Minibotos entre zapatos de flamenca.



Imaginería religiosa en sus escaparates.



La Giralda, mires desde donde mires.



Y la Semana Santa...










Tags: Vericuetos, sevilla, andalucía

Publicado por talipo @ 22:58  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por asunb
Viernes, 15 de mayo de 2009 | 13:47
Muchas risasMuchas risas si yo tuviera un marido como Jucha tampoco ir?a solo a ninguna parte........del m?o tampoco me f?o Enfurru?adopero espero que se porte Angelito...........
Besos.
Publicado por Snur
Viernes, 15 de mayo de 2009 | 22:52
Preciosas fotos, como siempre sabes sacar lo mejor!!!SonrisaGui?o. Me alegro much?simo de ese viaje express que nos llev? a conocernos en Sevilla...Un placer haberos conocido y compartido unas horas con vosotros!!