Eso es lo que le apetecía a LaUri el viernes por la tarde.
Y para allá nos fuimos.
Los primeros de picoteo, como siempre:
Ensalada de Ventresca, Pimientos, Anchoas y Cebolla caramelizada. Estupenda.
Unas riquísimas Albondigas de Carne. La salsita se sale...
Maravillosas las Inigualables Croquetas de la Abuela. Con la bechamel justo en su punto, que mira que es complicado.
También pedimos una Ensalada de Lechuga, Tomate y Cebolla.
Fuera de carta nos ofrecieron algunos peces, que esa misma tarde había llevado el Ruso. Este señor es una institución en Noja. Yo pensé que ya no estaba activo, pero sí. Sigue pescando de lo mejorcito.
Un esplendido Rodaballo, para tres.
Y una impresionante Dorada, para los otros tres. (Qué pena de foto...)
Al día siguiente comentábamos que estos peces, en un Madrid cualquiera, te los ponen para compartir entre cuatro, mínimo...
Acompañamos con Coto.
En los postres compartieron:
Una Tarta Montañesa, que creo recordar llevaba sobao, orujo... Hean, el domingo, seguía pensando en ella.
Y una Tarta de Queso, más tradicional, pero que debía estar muy buena, también. No quedo na' de na'.
Cafés, poleos y chupitos.
Desde luego, La Chata, es otro sitio para apuntar entre nuestros favoritos de Noja y alrededores.
Éramos seis y pagamos un pelín más de 180 €.
La Chata está en Isla, pueblo, casi frente a la Iglesia, en el barrio del Hoyo.
Y su tfno. es el 942 67 93 72
Si reserváis con antelación pedir que os pongan en el porche, que es mucho más bonito que el comedor interior.
Tags: Chiringuitos, cacerolas, isla, cantabria
Sólo corroborar el trato insufrible de algunos empleados de este restaurante el fin de semana del 13-14/8/2011.El orondo caballero que se escuda tras la barra del bar que parece el encargado hace que no oye cuando se le pregunta si es posible cenar y no precisamente porque no me haya oído. Finalmente conseguimos cenar, porque otro camarero bastante majo tuvo a bien atendernos después de llevar un rato esperando que semejante especimen nos respondiera y he de reconocer, eso sí, que la comida era muy buena.A pesar de ello, decidimos reservar para cenar otro día y nuestra sorpresa es mayúscula cuando llegamos a la hora en punto en que teníamos reserva mesa y nos dicen que "se acaban de sentar unas personas y que cuando terminen cenaremos nosotros" y digo yo: ¿para qué "cojones" reservamos mesa si tenemos que esperar como si no tuvieramos reserva?.