El Lunes por la mañana se toca diana algo más tarde. El día anterior acabó tomando gintonics a la luz de las estrellas. Un cielo impresionante cuajado de pequeñas luces, de lujo.
Un último paseo por las calles de Combarros hace que busque el detalle con mi cámara.
El casi añil contra el casi rojo.
Los visillos, corridos con desdén.
El precioso aldabón art decó.
Un mirador triple en celeste.
Nos despedimos de Maruja. ¡¡¡Gracias por los tomates!!!
Y nos vamos a comer a Castrillo de los Polvazares.
Definitivamente, los maragatos gustan del visillo, cuanto más cuco, mejor.
La vuelta a casa se hace más rápida en cuanto salimos a carreteras secundarias. El atasco vuelve a ser monumental. Nosotros nos quedamos a medio camino, pero los que vuelven a los madriles...
Espero que eso no os haga desistir de futuros vericuetos juntos. ¡¡¡Os echamos de menos!!!
Vaya fin de semana chulo que habéis pasado, no logro cargar todas las fotos, pero las que veo son muy bonitas. ¡como se nota que te encanta la fotografía!
Besos