S?bado, 07 de noviembre de 2009

Siempre me han gustado los contrastes. Adoro el románico más primitivo y la arquitectura de Frank Ghery. Las pinturas minuciosas de El Bosco y los brochazos de Fernando Zóbel. Los praos verdes y jugosos y los macizos de granito.



El Hierro es puro contraste. Si alguna persona quiere comprobarlo y sólo dispone de un par de horas yo le guiaría por este camino.



Nos internamos, desde el principio, en un denso bosque de brezo.



Pero la curiosidad nos puede y nos desviamos hacia el Mirador del Golfo..., para no ver nada.



La humedad es muy fuerte. Pequeñas gotas de agua se aferran a las hojas.



Líquenes extravagantes cuelgan de las ramas.



O forman extraños nidos en los huecos de los árboles.



Al otro lado de la carretera los brezos dan paso a laureles y pinos, algunos de enorme tamaño.



A setas... (Agaricus luteomaculatus)



A un bosque espeso, muy verde, muy fresco.



Que puebla su suelo de helechos.



Y más setas. (Gymnopylus hybridus)



Despues de un buen rato el camino se ensancha y aparecen algunos eucaliptos.



Pero el pinar sigue predominando.



Y las setas... (Lepiota ignites)*



Llegamos a la Fuente del Lobo. A ésto se le llama aprovechamiento, puro y duro.



La tierra es blanda y a los lados del camino aparecen boquetes, hoyas.



El arbolado va escaseando y entramos en un paraje bien distinto. Lo que debió ser un pinar diseminado, hasta hace poco, ahora es una meseta en la que los árboles que han sobrevivido a un tremendo incendio, o varios, luchan por volver a brotar.

Cruzamos, de nuevo, la carretera y nos encontramos con otro paisaje radicalmente opuesto. Arenas negras de origen volcánico son el preludio del crater de Fireba.



Ahora hace calor, mirad donde ha acabado mi foro polar...



De retorno al camino, tras contemplar la hermosa caldera, nos volvemos a internar en un pinar.



De curioso nombre, más que apropiado. Ahora luce el sol, pero cuando hemos comenzado el camino la niebla le daría el aspecto oportuno...



Brezal, de nuevo.



Y más niebla en nuestro segundo intento de asomarnos a El Golfo.

 

* Determinadas gracias a jm-lópez, desde el fotolog. Muchas gracias, amigo.


Tags: Vericuetos, el hierro, islas canarias

Publicado por talipo @ 12:00  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Carmen43
S?bado, 07 de noviembre de 2009 | 17:32
Mas bien me ha parecido que estabas en algun bosque Irlandes ,esas primeres fotos con ese color tan intenso ,no se si estaran retocadas pero son una preciosidad ,nunca me habria imaginado asi la isla.
Publicado por talipo
Lunes, 09 de noviembre de 2009 | 8:42
Al rev?s, Carmela, las fotos son remalas, est?n hechas con la c?mara peque?a, ya que llov?a y no quise llevar la otra. No te puedes imaginar lo verde que es el brezal...

Besotes!!!!