...el diablo le da sobrinos. O al menos eso ponía en un cenicero que había en casa de Titi, mi tía, sin hijos...
Y lo que no hemos hecho cuando vivíamos en Madrid, como ir a ver a mi hermano Alco o a nuestro cuñado Carza, al rugby, en invierno...Ahora lo hacemos aquí en Valladolid, en Noviembre, a las cinco de la tarde, con una rasca importante... Por un sobrino.
Tachenko ha debutado en este deporte con 25 añitos. Y hay que darle apoyo familiar. ¡Contra!, y que Jucha estaba curioso perdido por ver a su sobrino mayor desenvolviéndose en los campos del Pepe Rojo. Estilo tiene... y maneras.
Desde que vivimos aquí vamos, con bastante asiduidad, al rugby. Jucha más... En Valladolid hay dos equipos que juegan en División de Honor y mucha afición. Los Domingos por la mañana el campo se llena de gente, familias completas, grupos de amiguetes, novias, madres, abuelas... Con su mantita de cuadros en invierno y su almohadón, que el trasero se te queda como un polo. En los descansos he visto sacar verdaderos festines en la grada: Empanadas, tortillas de patatas y birra, mucha birra...
Pero yo sigo sin enterarme de casi nada, Jucha se empeña en contarme las reglas y sé cosas básicas cómo que el balón no se debe pasar nunca hacia delante, que hay que intentar colocarlo dentro de la zona del equipo contrario y alguna obviedad más.