Ya sabemos quien el la única responsable de dicho resultado.
Cuando alguien es tan ingeniosa, ocurrente, amena, sutil y delicada como Vuecencia, resulta incomprensible que pretenda repartir responsabilidades entre los humildes comentaristas. ¡Hasta aquí podríamos llegar! ¡¿Habrase visto?!.
Zuhur.
