Viernes, 11 de diciembre de 2009
Martes, 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Estamos en casa, en Valladolid, el lunes trabajó Jucha y hoy nos apetece darnos un garbeo cercano.




Cogemos carretera direción Peñafiel. Pinares, primero, viñedos y pinares, despues... es la Ribera del Duero, que ahora está mustia, empardiñada...

Podiamos haber comido en Peñafiel, que lugares no le faltan, pero preferimos adentrarnos en el valle, que parte hacia el Norte desde allí, lindando con la provincia de Burgos.



Al fondo se encuentra San Llorente, y en la parte de arriba del pueblo está el CTR El Refugio del Cuco, en donde comemos agradablemente atendidos. A destacar unos espárragos blancos con un ajillo por encima, que le va genial, y un choricito casero, cortesía de la casa, más que rico.



Muy bonito el bodegón de panes de la zona que adorna una esquina del aparador del comedor.



Un pan de cuadros, un lechuguino y una torta de aceite. En Castilla y León hay una cultura panaria muy arraigada. Ojalá dure...

Deshacemos el camino y pasamos por San Llorente todo lo rápido que sus estrechas callejas nos dejan. Jucha es de pararse poco a mirar y volver al coche. Necesita de un largo paseo para estirar sus interminables piernas. Y no se baja y sube del coche por nimiedades.



En Corrales del Duero le obligo a parar, para rodear la iglesia de la Asunción. Dice la guía que uso habitualmente que es del siglo XIII, con alguna reforma en el XV... Y en el XVI opino yo... Esa fachada tiene pinta de herreriana, más bien... Aunque los sillares con hojas de palma sean anteriores, reutilizados.



Desde el muro que circunda la Iglesia podemos ver bien el trayecto que describe el regato que da nombre al valle. El río Cuco vierte sus aguas, unos pocos kilómetros más abajo, en el, ya portentoso, Duero. Y se pierde en él.




El siguiente pueblo es Valdearcos de la Vega, más verde que el resto, más húmedo.



La Ermita del Cristo, a las puertas del caserío, te la encuentras de frente, recia, pese a su pequeño tamaño. Con hierros añejos, atrancando su puerta.



Y a la salida bodegas arañadas en el cerro, que los caballos del coche Jucha no me dejan disfrutar.

El valle discurre tranquilo, pequeño, sin grandes alturas ni riscos escarpados, suave y silencioso.












Tags: Vericuetos, valladolid, castilla y león

Publicado por talipo @ 7:13  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Marhya
Viernes, 11 de diciembre de 2009 | 15:28
Otra excursi?n que apunto en la lista de pendientes. Navidad
Publicado por talipo
Viernes, 11 de diciembre de 2009 | 16:20
As? me gusta, que seas una ni?a muy aplicada. Gui?o

Besotes!!!