El pan, ese alimento cotidiano, tan preciado en nuestra cultura occidental y por supuesto, en nuestros pueblos; no olvidemos aquella especie de reverencia que obligaba a besar e un trozo de pan antes de tirarlo, ha acompañado al hombre en su evolución a lo largo de su dilatada historia. Podríamos resumir, a grandes rasgos, que su origen parece remontarse a nuestros antepasados del neolítico, cuando comenzaron a machacar granos con dos piedras pulidas comiéndose luego la pasta resultante.
Posiblemente, el rodillo amasador fue una aplicación práctica de nuestras antepasadas, en sustitución de la precitadas piedras, al utilizar, por tenerlo bastante a mano, el garrote más gordo, pero asequible, que guardaban para atizar adecuadamente al varón, cuando llegaba de cacería a horas intempestivas y con peste a hembra humana perceptible de valle a cueva.
Do you understand ??
Zuhur.