A veces me apetece un desayuno especial, aunque el pan casero, cada semana distinto, me encanta, con su hilo de aceite de oliva, o su tomate bien restregado, o su mermelada...
Esta tartita se inspira en la tradicional tarta de queso, con base de galleta, pero su ingrediente principal varía.
Pongo 1 hoja de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Caliento 30 g de agua, disuelvo en ella la hoja de gelatina, escurrida y añado 2 cucharadas de mermelada de melocotón sin azucar. Remuevo y reparto la mezcla en dos moldes pequeños de silicona. Dejo templar y meto en la nevera.
Una vez cuajado saco los moldes de la nevera.
Pongo 3 hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Caliento 30 g de agua, disuelvo en ella las 3 hojas de gelatina escurridas, y añado 100 g de quesillo de kéfir*, y 2 cucharaditas de fructosa. Remuevo y reparto en los dos moldes, sobre la mermelada. Dejo templar e introduzco en la nevera.
Una vez cuajado saco los moldes de la nevera.
Pongo 1 hoja de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Mientras trituro 8 galletas sin azucar, tipo Maria, con el mortero. (Con 6 quedó la base escasa.)
Caliento 30 g de leche de soja, disuelvo en ella la hoja de gelatina escurrida y añado la arena de galleta. Remuevo y reparto entre los dos moldes, alisando bien y llenando los rincones, en el caso de que los hubiera. Introduzco en la nevera hasta el momento de servir.
Ñam, ñam, ñam...
Cómo desayuno está muy rico, fresco y suavemente dulce. También vale para un postre en una comida GP, me refiero a los que seguimos a Monty...
* El quesillo de kéfir es casero, producto de colar con tela el kéfir. También se puede hacer con un queso fresco batido.