Una navaja de vendimiar. Me viene de perlas para el majuelo. Muy elegante... Vaya pedazo de tinto. Un Marqués de Murrieta, Reserva del 2004. Para una super ocasión... Qué suavecito el foulard. Y la lecherita para la colección de botellas. Jabones y crema de manos... de los buenos... Pero qué tocado más chachi.
Ya tengo atuendo para la próxima boda... Guau, un chalequito de forro polar. Muy gustoso. [Gracias prima invisible, mis riñones y yo te lo agradecemos.] ¡¡¡Una navaja!!! Ya tengo 50, pero...me siguen haciendo la misma ilusión... Y como Glorru no pudo venir a última hora, la encargada de abrir su regalo fué Belrru. Con plano de metro de Madrid y dos billetes... Glorru se vuelve a vivir a Madrid, después de un par de años en tierras catalanas. Se tiene que poner al día. La reina de las compras vuelve. Madrid, prepárate...