Una madre, siempre es una madre.
Pero un padre...
Como en Navidades, también sucede en el Día del Padre.
Miró el regalo recién desempaquetado..., calcetines... y... nada más. Ni un simple pañuelo.
Definitivamente le habían encajado en la lista correspondiente a calcetines.
Ese tipo de listas, establecida por edades, que deciden lo que el homenajeado no precisa, no merece, o no le debe interesar más..., o que ya no tiene edad para otra cosa.
Existe la edad de ser obsequiado con juguetes y juegos; de recibir un billetero...; después la edad de ser obsequiado con dinero (metido en un sobre) para gastarlo como viniere en gana..., con la puntual recomendación de no gastárselo todo en mujeres...; después libros...; discos...; bebidas ...
Por Navidades le regalaron una botella de vino..., lo que ya era una señal significativa de que ya estaba próximo a ingresar en la lista de calcetines.
(Sigue)