Jueves, 22 de abril de 2010
Despues de comer nos gusta darnos un paseo, y que mejor opción que llegar hasta Santa María
y comprobar que está abierta.
Es la primera vez que entro en esta iglesia y mira que llevo años visitando la zona...



La estructura es muy sencilla de una sola nave, con arcos de medio punto y bóvedas de arista.

Los retablos lucen recién restaurados, pero el señor sacristan se me queja del estado del tejado, y me hace fijarme en las enormes humedades que lo adornan.



Me llama la atención el curioso coro, de madera, sobre altas y esbeltas columnillas doradas.



A la fábrica de los siglos XVII y XVIII se añade posteriormente una altísima torre, que domina el valle de Hazas de Cesto.



A la vera de la carretera que une Hazas con El Rincón se encuentra esta bonita casa de indianos, ahora cerrada, a la espera, creo, del verano y sus ocupantes.



Los praos verdes se instalan a un lado y otro de nuestro camino.



El Rincón es el pueblo con más gallinas por metro cuadrado del mundo... Y cerrando uno de sus millones de gallineros nos encontramos con un añejo cartel de una vieja gloria de la política cántabra.



Dos burritos nos contemplan, curiosos, mientras seguimos nuestro paseo.



Casucas con solanas coquetas.



Y un descuidado parque protegido por un alto muro.
¿Qué se esconde detrás de esas puertas?... ¿Quién habita trás esas paredes?...
Mi imaginación echa a volar...



...hasta que compruebo el ruinoso estado del viejo caserón, que, en su día, disfrutó de las vistas más preciosas del lugar.



La vaca pintada por el maestro de Altamira reposa, ajena a mis cavilaciones.



E iniciamos la vuelta.



Confirmando que la primavera sigue su curso.



Glicinia (Wisteria chinensia)








Tags: Vericuetos, hazas de cesto, el rincón, cantabria

Publicado por talipo @ 7:26  | Vericuetos
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