miércoles, 28 de abril de 2010
Cuando viajamos me gusta visitar los mercados. Ahora que la globalización ha conseguido acabar con mucha parte del comercio local, y que Zara, Mango y Etam han llenado edificios que antes se dedicaban a otros menesteres, los mercados son casi los únicos lugares en los que se puede medir el pulso de una ciudad, el día a día...




El producto fresco es inevitable que sea cercano y nos da pistas sobre qué se recoge en las huertas aledañas, lo que se cría en las granjas, sobre lo que se pesca y se marisquéa en los mares próximos.

En el Mercado de Melilla la fruta y verdura se concentra en el piso principal, dotando de mil colores los ordenados puestos. Dando frescor y aroma al ambiente.

Los precios son de escándalo y Karen se lleva una cajita de fresas por solo 50 céntimos de euro.

Arriba apenas hay tres puestos de carnes y embutidos. La zona curiosa es la de las pescaderías.

Separado por un muro del resto del mercado entramos en un mundo aparte. Los pescaderos se disponen en pequeños cubículos que conforman un rectángulo.




Desde allí exponen sus frutos del mar, y te llaman a voces, para enseñarte el producto y convencerte para que te lo lleves.




Y ya me gustaría... pero creo que no estoy en el lugar adecuado como para cargar con semejante bicho (¿escualo, congrio, morena?) el resto del día. Otro pescadero nos enseña, fatuo, un pulpo, mientras una clienta le recrimina la venta de ayer...




Al loro con la pizarra:

"Pulpo....Chopo
6......5
                       MADRE
EL DIA
QUE TE FUISTES
(ilegible), EN
MICORASON
PORESO
TE QUIERO
TANTO
PORESO TE
KIEROLLO"






De nuevo abajo, entro en un local de especias, una de mis debilidades. Y aquí sí que hago gasto. Una pimienta roja muy aromática y anís estrellado, que, además, me parece precioso...




En las vías cercanas también hay bastante comercio, con parte del producto fuera, y la balanza... Es lo que tiene este clima privilegiado, que te deja hacer vida en las calles, que están de lo más animado.



¡¡¡No pone friki!!!



¿Caballeros lectores, os fiaríais, con ese nombre?



Y tiendas de paños, suntuosos, brillantes, distinguidos. Con los que confeccionar preciosos y elegantes kaftanes al modo islámico.







Tags: Vericuetos, melilla

Publicado por talipo @ 17:36  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Marhya
miércoles, 28 de abril de 2010 | 18:35
Polita, mi madre también a cada ciudad o sitio que va tiene que visitar el mercado.
El Kaftan dorado es precioso, me ha encantado, el puesto de especias tenía que ser para acabar con todo, y las cigalitas hacen que me entre hambre 8o más bien gula).
Besos.
Publicado por talipo
miércoles, 28 de abril de 2010 | 19:36
Marhya, me corté con las especias ya que viajábamos en Ryanair y llevaba una maletita muy pequeña. Pero me hubiera traido una bolsita de cada.

El kaftan también me pareció precioso, me dieron unas ganas de hacerme uno para una boda que tengo...

A tu madre le hubiera encantado el mercado, pequeñito pero coqueto, y con un producto...

Besotes!!!
Publicado por pintarroja
jueves, 29 de abril de 2010 | 9:20
Cuando llego a un lugar nuevo ,casi lo primero que intento es visitar el mercado,te da una idea clara de lo que hay en la zona para comer,sin temor de caer en los topicos
La balanza tiene su enjundia
Gracias por tan bonitos articulos
Besos
Publicado por talipo
jueves, 29 de abril de 2010 | 10:52
Veo que somos muchos los aficionados a los mercados...

Me gustó mucho la balanza, los "hierros" me apasionan, cerrojos, bocas de llave, rejas... y aldabas, de las que tengo una estupenda colección en fotografía.

Besotes, Pintarroja!!!
Publicado por Libelulo
jueves, 29 de abril de 2010 | 15:10
Es verdad...!!! No pone friki... Convencido que si lo ponía... Endevé!
Publicado por talipo
jueves, 29 de abril de 2010 | 17:00
¡¡¡Y yo!!! Y todos los que ven la foto por primera vez...

Me di cuenta cuadno la edité.
Fumador
Publicado por Adormidera
sábado, 01 de mayo de 2010 | 8:13
Más grave lo mío: tú diciendo que no ponía lo que mis ojos veían escrito, y por más que te leía, mi cerebrito (-ito -ito) se empeñaba en llevarte la contraria. jajajajja Creo que aún no estoy bien despierta.
Me ha gustado que la pescadería esté separada del resto del mercado... ufff... a mí es lo que más grima me da.. y qué bueno está después, que sí, que sí... pero ¿lo tengo que ver?, y, sobre todo ¿tiene que compartir espacio con los dulces y los tomates?.
En fin, que meteré las narices entre las especias y envidiaré tu pimienta roja.. qué me gusta, por dios!!!

Un abrazo apretado, apretado, uno de los tantísimos que te debo.
Publicado por corremundos
miércoles, 19 de mayo de 2010 | 13:19
Me ha encantado este artículo. Como te comentaba yo también disfruto visitando los mercados.

No conocía tu blog. Con más tiempo lo visitaré para entretenerme con otros artículos..

Besos
Publicado por talipo
miércoles, 19 de mayo de 2010 | 14:02
Adormidera, a mi aún me cuesta leerlo correctamente, cuando algo se nos mete en la cabeza...
Tienes razón con repecto a lo de los pescadosen los mercados, mucho más higiénico así, pero a mi me encanta pasearme por esa zona en los puertos de mar, huele tan fresco y tan rico...

Corremundos, bienvenido, sabía que te gustaría esta crónica. Me alegra verte por aquí...

Besotes!!!