Este cefalópodo, de aspecto similar al calamar, también se conoce como pota, pero a mí no me gusta nada ese nombre....
En casa suelo tener algunas piezas en el congelador que preparo de diversas formas. La semana pasada, mirando fijamente a la raiz de jengibre que lucía en lo alto del frutero lo hice así:
Pongo un buen chorretón de aceite de oliva en una sartén honda. Pico 2 cebolletas muy finas y las añado a la sartén cuando humea. Tapo y dejo pochar, a fuego muy suave.
Pelo un pedazo de jengibre de 15 g y lo rallo. Exprimo 1 limón grande. Añado a la sartén. Remuevo y tapo.
Corto en cuadrados 2 luras y agrego a la sartén, añado sal, removiendo, tapo y dejo durante 10 minutos, a fuego suave.
Compruebo que la lura está hecha, y apago el fuego.
Sirvo, añadiendo unas hojitas picadas de hierbabuena por encima.
Y está tan bueno... Con el aroma del cítrico y el picantito del jengibre...
¡¡Me encanta!! Lo conozco sólo por el nombre que no te gusta (si, es que no suena muy bien tratándose de comida, es verdad) y en casa nos gusta muchísimo, así se ve buenísimo.
Bess.
Miraré en tu blog, marhya, que seguro que tienes ideas riquísimas con ellas, y son de lo más socorrido.
Besotes!!!
Publicado por Monica
martes, 04 de mayo de 2010 | 19:18
A mi el nombre tampoco me gusta, pero me parece un pescado riquísimo y económico. Tu receta me ha encantado, tengo tambien un trocito de jengibre en la nevera dando vueltas...así que ya tengo una buena receta para utilizarlo.