Martes, 11 de mayo de 2010


Dos veces al año los castaños de Indias muestran toda su belleza.
En otoño, cuando las hojas se tornan amarillentas, rojizas, ocres,
antes de desprenderse de las ramas en las que han vivido durante meses.
Y ahora, en estos días, cuando sus flores se abren y salpican el verde jugoso de sus copas.



Los racimos de pequeñas inflorescencias, se amontonan, divertidos.



Y entre todos los blancos destaca un pequeño castaño con sus flores en rosa.



Pero son tan efimeras..., cómo una banda fugitiva, que en cuatro aires fuertes, una ración de viento y tres mañanas de lluvia, han tomado las de Villadiego, y desaparecen.



Por eso hay que salir ahora, a  verlas.
A respirar el sutil aroma dulzón que desprenden a primera hora de la mañana,
cuando los rayos de sol aún no han incidido sobre ellas y están tan frescas.



A disfrutar de su colorido y de la nota discordante que producen entre tanto verde.



A pasear entre los castaños, tan alineados, de mi calle.




Tal día como hoy, hace 25 años, mis primos, Kris e Igpi se daban el sí quiero en la Iglesia de la Asunción de Rueda (Valladolid). Este paseo, con sus flores, va por ellos.






Tags: Vericuetos, valladolid, castilla y león

Publicado por talipo @ 8:40  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por asunb
Martes, 11 de mayo de 2010 | 18:20
Gui?oQue bonitas son las flores del casta?o y que l?stima que duren tan poco.

Besos
Publicado por talipo
Martes, 11 de mayo de 2010 | 21:52
Por aqu? ya llevan una semanita en flor, pero cada ma?ana amanece el suelo casi blanco. Tambi?n queda bonito...

Besotes, asun!!!
Publicado por User 6538681
Mi?rcoles, 12 de mayo de 2010 | 11:25
Gracias Polita ,estan preciosos
Besos
Publicado por talipo
Mi?rcoles, 12 de mayo de 2010 | 12:51
Un placer, Pintarroja...

Besotes!!!