Con el tema de la Dieta Disociada hemos vuelto a tomar pasta de forma continuada. Una vez a la semana, por lo menos, aunque a veces también pongo arroz... 
El otro día de hidratos de carbono se lo reservamos a nuestras amadas legumbres.
Mi cocina, como supongo que la de mucha gente, se compone, en buena parte, de los recuerdos de lo que se hacía en casa de pequeña. Bueno, de pequeña y de no tan pequeña...
Durante algunos veranos, en la CV, nos reuníamos en torno a la mesa unas 12 ó 14 personas a diario y mi madre acababa los veranos agotadita, la pobre. Un año mi padre se presentó con Sunny, una señora chilena cincuentona y silenciosa, para que ayudara a mi madre en esos menesteres. 
El caso es que Sunny se atrincheró en la cocina, convirtiéndose en dueña y señora del territorio y mi madre no tocó los fogones el resto de ese verano, ni el siguiente...
Sunny nos hacía unas empanaditas chilenas riquísimas, con sus aceitunas verdes, sus pasas, y su carnecita de pollo, todo bien picadito... Las humitas, hojas de maiz rellenas de arroz... Sabores de su lejana tierra. Pero también bordaba las recetas clasicas de la cocina española que había aprendido en Pamplona, en donde vivía. No había noche que no nos dejara algo preparado en el horno, para que la vuelta fuera más apetitosa. Ayer una tortilla de patatas (patata-ha), hoy unas croquetas...
Uno de sus platos más exitoso eran los spagueties. Mira tú por donde...
Picaba muy menuditas unas zanahorias, unas cebollas y unos tomates y lo salteaba en mantequilla. Y acompañaba con ello kilos y kilos de largos fideos... Era un plato casi dulce. Como casi todos los que hacía... Hasta para freir un filete usaba una pizca de azúcar.
El tercer verano, cuando mis padres la llamaron para volver, les cogió el teléfono su hija y les contó que había vuelto a Chile, de forma definitiva. Por otro lado nos llegó el rumor que un antiguo amor había reaparecido en su vida y que la solicitó a su lado en su país natal.
Inspirada por Sunny, pero ciñéndome a las normas de la DD1, hace unos días cociné este plato:
Pongo un litro de agua a hervir. Cuando está en ebullición, añado 160 g de spaghetti integrales y una pizca de sal.
Dejo cocer durante 8 minutos, a partir de que vuelva a hervir.
Apago el fuego y escurro. Dejo templar tapados.
Mientras introduzco en la Thermomix 2 zanahorias grandes peladas y cortadas en trozos y 1 cebolleta. Trituro durante 5 sg a velocidad 5. Bajo los restos de las paredes con la espátula y añado 4 cucharadas de tomate triturado. Programo 5 sg a velocidad 2.
Pongo 2/3 de la mezcla de verduras con la pasta y remuevo.
Sirvo en el plato, añado una cucharada grande de las verduras en medio del plato y espolvoréo con orégano.
Es un plato que va ganando en sabor al enfriarse. Creo que este verano nos vamos a suscribir...
Cómo con Sunny...
[Ayer fué el cumple de Pipo, mi tercer hermano, que disfrutó, también, de la cocina de Sunny, esos veranitos de la CV. Estas recetitas van por ti. ¡¡¡Muchas felicidades!!!]
