
Hoy justo los cumple. Y lo último que ha aprendido es una llave de judo con las piernas para sujetar el brazo del que le da de comer o beber...

Ya se ha metido en el bolsillo a la abuela Chuny, tarea complicada, que la buena señora se las trae...

Y se aferra a los vasos de cristal para calmar las molestias de la dentición. Y es que los niños de ahora saben latín... Bueno, latín va a a ser que no.

Es simpático, sonriente y divertido. Un bebé sofisticado, digo...satisfecho.

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