En casa procuro poner pescado unas tres veces a la semana, tarea complicada a sabiendas de que Jucha odia las espinas. Entre el salmón, los filetes de merluza, la panga, el emperador..., se me acaban las posibilidades.
Una manera diferente y divertida de cocinar y servir el pescado es en brocheta.

Y lo hago así:
Pongo las brochetas de madera a remojo en agua fría.
Corto en pedazos 2 rodajas hermosas de emperador. Las coloco en una fuente y les añado sal.
Mezclo 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra con la cáscara rallada de 1 limón, la cáscara rallada de 1 naranja y 1 cucharada grande de comino en grano. Añado al emperador, remuevo y guardo en la nevera durante 15 minutos.
Pelo 2 dientes de ajo grandes y rallo. Pongo en un mortero y añado: 1 cucharada grande de cilantro molido, 1 cucharada grande de pimentón dulce, 2 cayenitas, 3 cucharadas grandes de perejil fresco picado, el zumo de 1 limón, el zumo de 1 naranja, 2 cucharadas grandes de aceite de oliva virgen extra y sal. Remuevo bién con la mano del mortero. Y paso a una salsera.
Pongo la plancha a calentar.
Pincho los pedazos de emperador en las brochetas y aso en la plancha durante 2 minutos por cada lado.
Sirvo, salseo y coloco unas hojitas de menta.

Esta receta va por ti, Marhya, gran amante de las brochetas, buena cocinera y con un blog, En mil batallas, lleno de ideas estupendas.