Otra vez hacemos esta caminata, y es que nos gusta a rabiar.

Maeucha, la prima de Jucha, y Pago, su marido, le tienen ganas desde el año pasado, que la vieron en este blog. Y en su último día de vacaciones en Cantabria deciden hacerla con nosotros. Con Eugo, Mago y Gongo, sus hij@s.
Esta vez accedemos por la carretera del Faro del Pescador.

Y entre el bosque de laurel, encina y madroños llegamos a las escaleras del Faro del Caballo.

Jamás había visto tanto barco pesquero faenando en esta zona.

La bajada se hace rápida.

Triunfan las ganas de darse el merecido chapuzón.

Eugo, que al principio baja por las escaleras hasta mar...

...pronto se anima a saltar.

El hinojo marino (Crithmum maritimun) se asoma a mirarla, mientras se baña.

Y el faro, dormido, reposa tranquilo.

Las escaleras aguardan nuestra ascensión.

Y entre la divertida charleta de las niñas las subimos de un tirón...o dos.

Gongo se entretiene haciendo un ramo para su madre. Quiere montar una floristería.

Hoy nos acompaña una preciosa luz de atardecer.

Qué dora la playa de la Salvé de Laredo.

Y nuestra llegada a Santoña.
Ha llegado el verano para nosotros. Se acaban los vericuetos más lejanos. A partir de ahora Noja y sus alrededores serán nuestros puntos de mira.
Y la vuelta al Monte Buciero, un clásico, ya, se disfruta más, si cabe, en la excelente compañía de la familia Gocha.
Jucha y yo hicimos el recorrido completo, ya que dejamos el coche en Santoña. Los primos dejaron el suyo en Berria y luego se acercaron en el nuestro a recogerlo.
El tramo 4 caminos Faro del Pescador está bastante bien. Han colocado unas cuerdas para ayudarse en los tramos más pindios y con cuidadito no hay peligro. ¿Te animarás a hacerlo? Jucha tiene en mente el triple recorrido del Buciero para finales de agosto (Canoa-bici-carrera)
Felices vacaciones para ti también, Zuhur.
Besotes!!!