
Carza nos contó ayer que estaba leyendo un libro en el que un perro, cercano al final de su vida, contaba sus experiencias. Decía que la raza canina se reencarnaba en humana y que según les hubiera tratado la vida así serían cómo personas.
Hugo de la Llosa, Hugo, Huguito será un bellísimo ser humano ya que Gecha y Carza no le han podido querer más.