Al final de la Playa Grande de Noja le llamamos así.

Llegar hasta él supone buen paseo para hacer todas las mañanas del veraneo.

Andar a buen ritmo, sobre la fina arena dorada de Trengandín.

Sortear algunos grupos rocosos para pasar a Helgueras

Disfrutar de esa inmensa masa verde que se apiña sobre el monte Mijedo.

Es un verdadero placer.
Es una pena que las intenciones casi nunca pasen de serlo.