Y no es que el rey haya muerto precisamente. Pero a Jucha no le acaba de convencer el motor de meganito, que le obliga a conducir de una forma excesivamente deportiva.
Y cuando ve que la caja en la que debe viajar Sella ocupa TODO el maletero del coche, se va al concesionario y lo cambia por el cheni.

El cheni ha hecho su primer viaje largo este finde.

Y Jucha está encantado con él.
Esta crónica va por los Garvi, que no me perdonarían que, por segunda vez, no informara de la nueva incorporación a la famila, a su debido tiempo. ¡¡¡Besos motorizados!!!
¡¡Qué lo disfrutéis mucho!!