Recuerdo que tengo unas pencas de acelgas, escaldadas y congeladas. Las saco y las acompaño con unos garbanzos de Fuentesauco.

Lo hago así:
Pongo 3 puñados de garbanzos a remojo en agua caliente el día anterior.
Los escurro y los coloco en la olla a presión, los cubro holgadamente con agua caliente, añado los 200g de pencas congeladas, 4 dientes de ajo sin pelar y un chorrito de aceite de oliva.
Llevo a ebullición, tapo la olla y dejo con el pitorro arriba durante 12 minutos.
Apago la olla, espero a que baje la válvula, abro y añado una cucharadita de sal. Doy un último hervor y sirvo.
Sencillo, sabroso, calentito... Perfecto para este otoño.