Otro inciso para otra fiesta especial.

La que le damos a mi cuñada Merry, unos días antes de su cumple, que fue ayer.

¡¡¡Claro, así nadie se lo espera!!!

Gecha logra convocar a más de 70 personas, entre familia y amigos. A algunos Merry hacía aaaaños que no ve.

Y su carita de satisfacción y alegría no cesa en toda la noche.

Incluso cuando sopla las velas que la tocan. Y es que, lo digo por experiencia propia, Merry entra en la mejor etapa de la mujer.

Con la mejor de las hermanas a su lado, que además, si hay que hacer de DJ se hace... Unos hermanos que la adoran y muchos amigos.

Pero muchos...muchos.
¡¡¡Felices XL, cuñada!!!
Muy bien llevado el asunto. En tarjeta de convocatoria surge XXXX que bien se podría considerarse la icógnita correspondiente a una coquetería femenina para los malos contadores, o simplemente desmemoriados. Después, la tarta coronada por un par de dígitos que indican, pragmáticamente, la iniciación de una nueva decena. Finalmente, Doña, la correctísima precisión de su último parrafo deja todo perfectamente establecido. 
