domingo, 05 de diciembre de 2010

Despues de comer volvemos al coche. En Venta de Rampias abandonamos la carretera para dirigirnos hacia Los Anchos. El carreterín es tan estrecho que yo llego a pensar, en varias ocasiones, que ese nombre está puesto con la sorna clásica de los andaluces.

Pero no. De repente se abre un precioso y fecundo valle, con amplias praderas a la izquierda del arroyo y un impresionante farallón rocoso, cerrándolo.

Y allí encontramos dos pequeños pueblos, que han sufrido terriblemente con la inmigración, pero que parecen no querer desaparecer.

Dejamos el coche y nos paseamos hasta Prado Maguillo.

Una pequeña, pero selecta, ganadería del famosísimo cordero segureño, un manjar en los platos de la zona...

Bonitos cortijitos restaurados, que se ocupan en momentos de ocio...

Y un gracioso ecomuseo, Alma Serrana, le dan nueva vida a la zona.

En este museito, de fundación privada, y al que se pasa a ser socio de por vida con la primera entrada, se exhiben cientos de objetos recuperados, que nos hablan de Los Anchos, de Prado Maguillo y de la Sierra de Segura.

Con divertidas recreaciones, en unos cuantos metros cuadrados, consiguen contarnos, con mucho cariño, momentos entrañables, oficios del lugar, noticias, recuerdos...

Con todo el material del que disponen podrían ocupar varios de los edificios abandonados que tienen al lado. Y volver a llenarlos de actividad.

Desde luego que se trata de una labor de recopilación muy encomiable.

Deshacemos lo recorrido y en el cruce tomamos la dirección de Miller.

De La Toba nos han contado que la atraviesa el agua, y que su producción de nueces es impresionante.

En cada casa hay un nogal, es verdad, pero nadie por la calle.

Y marchamos hacia el embalse de Anchuricas.

Aparcamos y nos damos un paseo.

Contemplando los colores de otoño y su reflejo en las turquesas aguas del pantano.

En un pequeño rellano se levanta la nueva iglesia de Casicas del Río Segura. Con un desprovisto campanario. Unos cientos de metros despues del pueblo.

Aunque, en realidad, el viejo Casicas queda bajo estas aguas.


Va oscureciendo y yo me empeño en volver por distinto camino al ya realizado. Error. La carretera hacia Santiago de la Espada y Pontones debe ser preciosa de día, pero por la noche aparece sumamente oscura y complicada.

En Santiago paramos a llenar la despensa. Aquí hay más vidilla, pero es tarde, estamos cansados y aún nos queda mucho trecho por delante.

Por la carretera de La Cumbre llegamos de nuevo a la bifurcación hacia El  Yelmo y de allí a Los Arroyos y Segura.

Buenas noches.

 

Alma Serrana


Publicado por talipo @ 16:24  | Vericuetos
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Comentarios
Publicado por Casicas
jueves, 22 de diciembre de 2011 | 1:15

Hola. ¿Cómo no han puesto una foto de mi aldea?, je je. Ah, el campanario no tiene campanas porque las rompieron... Un saludo. http://casicasdelriosegura.blogspot.com

Publicado por talipo
jueves, 22 de diciembre de 2011 | 10:26

Hola Casicas, bienvenid@ al blog. La verdad es que no llegamos a entrar en tu pueblo. Lo dejamos para la próxima vez, que la habrá, la zona es preciosa y volveremos seguro.

Saludos!!!