La mañana del 27 de noviembre son todo nervios. Hay que ultimar detalles de la fiesta sorpresa de Merry.
Nuestros móviles no paran de sonar
¿A qué hora? ¿La dirección exacta? ¿Hay estación de metro cerca? ¿Se te ocurre qué le puedo regalar?

Cuando está todo solucionado propongo ir a dar un paseo a AA con los chininos. Así ellos se desfogan y nosotros nos tranquilizamos.

Hace un frío pelón. Jucha recoge una lamina de hielo de un charco del camino.
-Pa' las copas de esta noche.

Capitan Smith y Sella se recorren la finca a galope tendido.

Y Whalter los mira, flipao, e intenta seguirlos con sus cortas patitas.

No te preocupes, chiquitajo, algún día los alcanzarás.
Volvemos a Las Rozas y nos tomamos el aperi en la terraza de Gecha, al solecito.

Parece que a Sella le gusta la cerveza.
Y yo me pregunto: ¿Qué no le gusta? Cada vez me asombro más de lo Drahthaar que es.
Comemos. Una estupenda y sabrosa sopa, por cierto, entre otras cosas, y es que Gecha es una estupenda cocinera.
Nos bebemos un licorcito y nos relajamos.

Parece que el paseo ha surtido efecto...¿no?
