Se me echa el tiempo encima con las Navidades, pero esta receta de turrón es perfecta para desatres cómo yo, ya que es de consumo inmediato. Nada de tener que dejarla durante días en la nevera. Con unas horitas basta.

Pongo 100 g de nata líquida* en una cazuelita, añado 50 g de fructosa (ó 100 g de azúcar). Dejo cocer hasta que no se note la fructosa, es cuestión de unos cinco minutos, a fuego medio.
Añado 125 g de nueces peladas y pasadas por el mortero y 125 g de almendra molida.
Mezclo con utensilio de madera.
Engraso un molde alargado de silicona y coloco dentro la mezcla, con la ayuda de una espátula de madera. Pongo un film por encima y coloco un brick lleno, a modo de peso.
Introduzco en la nevera y dejo enfriar.
Con esta receta participo en la 49 edición de hemc#navidad, que esta vez convoca Núria de Petita Cuina.

Jucha dice que se ha acabado el comprar turrón en casa.
*Yo siempre uso nata líquida de más del 35% de materia grasa, la que se usa para montar, ya que es la que no lleva aditivos sospechosos cómo el almidón de maiz y otras cositas por el estilo.
Soy más de polvorones, roscos de vino y roscas de manteca (tipical benahoarita) que de turrón. Entre ellos, el blando de toda la vida, y el de nata y nueces después. Qué invento, Polita, qué gran invento!!!
Lo que no podía ni imaginar es que hubiera versión casera de ese dulce.
Creo que me voy sin anotar, ni nada... mantenerme en la ignorancia será fácil dejando pasar unos días y hacer su trabajo a la desmemoria. Pero, conste, me lo pones muy difícil!!!!
Aprovecho para desearte personalmente todo lo mejor para este nuevo año, la salud por encima de todo, que del resto sé que eres muy capaz tú. Un abrazo apretado, mullido (ayyy, dichosas navidades!!), de corazón.