sábado, 08 de enero de 2011

En la fiesta de mi cuñada Merry yo también tuve mi pequeña-gran sorpresa. Hacía 11 años que no veía a mi amiga Alo y la fiesta fue la excusa perfecta para reencontrarnos. Su hermano Gonlo es muy amigo de Merry y se la trajo puesta.

El domingo 26 de diciembre quedamos, de nuevo. Nos vamos de aperitivo, para poder charlar tranquilamente y ponernos al día de lo que nos ha pasado durante todo este tiempo. Aunque, para variar, soy yo la que más charloteo... Alo también me cuenta y compruebo que, pese a los años pasados, la conversación puede ser tan fluida, tan sincera y tan afectuosa cómo las que teníamos antes.

Me gusta esa sensación. Creo que es síntoma de amistad verdadera.



Publicado por talipo @ 8:12  | Chascarrillos
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Lugar
sábado, 08 de enero de 2011 | 11:32

Polita, los verdaderos amigos jamás se olvidan a pesar de la distancia o de los años transcurridos sin verse. Vuelves a encontrarte y ... parece que el tiempo no ha pasado y que estuvisteis juntos el día anterior, como siempre. Esa sensación es increíble. Enhorabuena y dales un beso a Alo y Gonlo de mi parte.

Publicado por talipo
sábado, 08 de enero de 2011 | 11:49

Justo!!! Es genial esa sensación.

Alo sigue igual ¿verdad?

Besotes!!!