
De ese relieve del Arqueológico de Sevilla, con más de 2000 años...

A los verdes praos de mi Cantabria, el pasado fin de semana.

Nada ha cambiado en la maternidad de los animales.

Y nos sigue despertando la misma admiración, la misma ternura, las mismas ganas de contemplarlo y retratarlo para la posteridad.
¿Alguna vez seremos capaces de ejercer una maternidad tan generosa cómo la suya?
En estos momentos en los que la sociedad coloca cientos de intereses materiales por delante del derecho a ser madre y padre, ellos, además, me dan envidia.