Dos domingos antes habíamos paseado por Trengandin. Este, por variar, nos vamos a Berria.

Entramos por la zona más pegada al Monte del Brusco y recorremos los algo más de cuatro kms de ida y vuelta que la forman.

A buen paso, mientras Sella va y viene, alegremente.

En su fina arena alguien ha jugado con los pies.

Berria es un arenal muy llano, muy limpio. Entre el Mijedo y el Buciero.

Las coquetas casas de los funcionarios del Dueso asoman tras una ligera duna.

En su fina arena alguien ha jugado con los dedos. Alguien enamorado....

Berria es una playa de aguas abiertas. Entre el Buciero y el Mijedo.

A sus pies pequeñas casitas de Nueva Berria acogen al veraneante de siempre.

Y las flores de los crisantemos le dan color.
