Esta era la frase favorita de mi hermano Anco, cuando era pequeño. El grito de guerra que ponía sus piernas en movimiento, no parando hasta que se chocaba contra algo o alguien.
Yo, en cambio, siempre fuí una niña tranquila, y una adolescente tranquila, y una adulta tranquila. Vamos.., que no he corrido en mi vida, más que por necesidad imperiosa. Al cruzar un semáforo en rojo; detrás de algún niño que corriera peligro, de algún cachorrito escapado... Carreras cortas que me dejaban baldada.

Y ahora, a mis 43, he empezado a correr. ¿Y por qué? Pues no lo tengo muy claro. Me imagino que necesito algo más que mi yoga, mi pilates y mis caminatas. Vi un plan de entrenamiento en una revista muy chula que compra Jucha y me dije: Yo con esto puedo seguro.
Empecé el jueves pasado con un ritmo de 10'andar+ 3'correr+ 5'andar+ 3'correr+ 4'andar+ 3'correr+ 5'andar. 3 días a la semana. Ampliando tiempos y, a la vez, corriendo más y andando menos. La progresión me va a llevar, se supone, a correr un total de 60 minutos seguidos en 14 semanas.

El sábado, con la misma rutina, creí que tiraba la toalla en la primera carrerita, pero no... Pare unos segundos y volví a ello, completando toda la sesión.
Descansé domingo y lunes y me sorprendí varias veces pensando en que me apetecía trotar un poco, ¿será que ya empiezo a destilar endorfinas?

Ayer martes terminé mi primera semana. Subiendo 4 minutos de carrera en un turno más, al principio. El que más me costó fué el ultimo tramo de carrera. Pero, sin embargo, noté que los tiempos de recuperación, algo más cortos, me eran suficientes. Quería haber corrido por la mañana, cómo los otros días, pero vino el señor de M*viest*r a colocar el router nuevo y me cortó el plan. Y había puesto alubias con chorizo de comida.

El Pinar de Antequera es el escenario de mis primeras zancadas. Un trotecillo cochinero en el que voy más despacio que cuando ando deprisa, pero bueno...
Mi único problema es la respiración. Cómo me pasó con el yoga y con pilates, creo que voy a necesitar bastantes sesiones antes de que lo haga correctamente.

Cosas que he aprendido estos días:
1- Que no se puede tirar la toalla a la primera. Mira el segundo día...
3- Que no se debe comer legumbre con embutido, si vas a correr por la tarde.
2- Que no conviene dar puntapies a las piñas, sobre todo a las duras.

¡¡¡A correr!!!
¡Polita, me has dejado sin palabras! A ver si se pega algo de esa cibertelepatía que apuntas en los comentarios de la anterior entrada y todavía hay esperanza para mi, jajaja. ¡¡Ya nos irás contando los avances y qué se siente al correr más de diez minutos seguidos!!! Creo que no lo hago desde que me obligaban en EF y yo era de las que hacía la última vuelta casi andando... Tiene que ser toda una experiencia.
Besos.