La vida puede ser muy complicada y, a la vez, muy sencilla. Esta frase, que he oido hace poco, no sé donde, me lleva a pensar en lo mucho que la cabeza y todos sus conectores internos pueden complicarnos la existencia, o facilitárnosla...
Siempre he sido muy práctica, pero nunca he evitado soñar, despierta, quiero decir.
El inicio de un sueño es un click. Puede venir de dentro. De las aficiones, de las costumbres, de las tradiciones familiares. O de fuera. Una película, un libro, un fogonazo en un supermercado, en la calle, en una conferencia, en una exposición, en el bus de vuelta a casa. Y empieza a tomar forma en la mente, a completarse, a ser soñado de forma reiterada. Nos lleva a depositar tiempo en él, a robar momentos a otros pensamientos, a convertirlo en una pequeña obsesión. Intima, muchas veces, muy intima.
Los sueños no son lo mismo que los proyectos, aunque alguna gente opine que sí. Cuando un proyecto se frustra el individuo va detrás y se aflije, se enfada, se deprime, incluso. Cuando un sueño se termina, sin haberse realizado... se terminó. Y a empezar de nuevo. A buscar otro u otros.
Me deja "pelín" preocupado, Doña.
En términos generales a los sueños se les atribuye la condición de carecer de realidad o fundamento, ya que no son actos volitivos.
En cuanto a los proyectos, incluso los que yo denomino como BCA (boceto de croquis de anteproyecto), cuando se realizan con el más intenso deseo; la mas encendida y halagüeña ilusión y la más anhelante y fundada esperanza, siempre surgen por voluntad propia y por ese motivo, como muy bien se explica, siempre dejan un poso decepcionante.
Y eso, precisamente, es lo que me preocupa, si es que está refiriéndose a un acontecimiento sufrido en primera persona.
T'a luego..., virtuales... y virtuosos
...otes.
Ha ocurrido algo con este chascarrillo. Se "ha escapado" antes de que lo terminara... pero veo que, aún así, provoca recacciones y eso me gusta. Y así lo voy a dejar, claro. Puede que otro día divague sobre ello, de nuevo, o puede que no.
Marhya, por lo que te conozco, tú y yo tenemos mucho en común. No es dificil que estas cosas ocurran.
Zuhur ¿ya de vuelta? ¿qué tal ese viaje? No te preocupes, no. Qué el final que nunca leeras, o sí, era feliz. Los sueños a los que me refiero siempre tienen una parte volutiva. Por lo menos en mi caso los aliento de tal forma que se podrían llegar a considerar BCA, aunque sé que se acabarán esfumando, desde el principio. Así de soñadora es una...
Kris, yo creo que proyectos y sueños pueden ser ejercicios paralelos, y los sueños la cura de los proyectos que no llegan a buen fin.
Besotes a l@s tres!!!