
La semana pasada hemos vivido una ola de calor, nada propia de estas fechas. Hasta el San Roque de la ermita de Reinosa se levanta las sayas para refrescarse... Ah, no, que es para que el perruco le lama las heridas.
Despues de comer un menú del día en el Tres Mares, sacamos a Sella de paseo.

O a que se beba el Ebro, a su paso por la localidad campurriana. Qué gozada beber con los pies dentro del agua...

O tumbarse al solecito, a la vera del río.

Mirando hacia en casco viejo de Reinosa, con sus casucas adosadas de miradores y solanas.

Y es que con estos calores...

Cualquiera diría que es verano...