Fáciles, cómodas, resultonas. Así son las brochetas. Solucionan cualquier comida en el jardín...o dentro de casa. Son divertidas y diferentes, aunque los ingredientes sean los de siempre.

Estas las hago así:
Troceo una pechuga grande de pollo en dados. Pongo en un cuenco con 2 cucharadas de mostaza muy picante y un buen chorro de limón. Dejo macerando en la nevera toda la mañana.
Troceo una berenjena en dados. Coloco en un colador, añado sal y dejo sudando en el fregadero de la cocina.
Enciendo el grill de horno a temperatura máxima.
Troceo un pimiento rojo.
Mojo con agua fría 8 brochetas.
Inserto dado de berenjena, dado de pollo, dado de berenjena, pimiento rojo, dado de berenjena, dado de pollo, dado de berenjena. Pincelo con los restos del marinado del pollo.
Coloco en una fuente refractaria. Meto la fuente en la parte de arriba del horno, con cuidado de no rozar la resistencia del grill.

Mantengo durante cinco minutos, vigilando que no se quemen. Saco, doy la vuelta a las brochetas y dejo un par de minutos más.
Sirvo inmediatamente, espolvoreándolas con tomilllo y rociándolas con un hilo de aceite de oliva virgen extra.

¿Cuando repetimos?- me pregunta Jucha...